Influenza Diseñadora




El Diseño Grafico forma parte de la expresión artística subjetiva (a mi humilde criterio), y que mejor que plasmarlo y darlo a conocer a los fieles seguidores de esta técnica d el arte contemporáneo.




Apenas realice unos carteles para mi clase electiva de Diseño Gráfico, y el tema fue “Influenza Humana” me quede pensando acerca de cómo plasmar la idea en algo sencillo, innovador, creativo, entendible, obviamente creando conciencia de la gravedad de esta enfermedad.
No estudio esta carrera, pero, me gustaria algun dia, no soy diseñador grafico titulado, pero me agrada este rollo. osea que no esperen la gran cosa



Y salió esto:




esta esta enfocada para los niños (esoQ)

hahahahaha


tengo muchos mas diseños, pero solo pongo estos, saludos

Relato Realoaded Extremo

Edú en el espejo


Cuando desperté, salió el sol, ahí estaba, mirando el cielo mientras me perdía buscando cosas infinitas, acostado sobre la cama de arena, jamás imagine ver tan perfecta imagen, todo empezó ayer cuando desperté en mi hamaca verde, los pájaros no dejaban de cantar con jubilo y sin preocupación, mientras me veía al espejo, miraba mis ojos, mi boca, mi nariz, mi cabello, mis orejas y todo mi cuerpo, no dejaba de verme, por mas que trataba de buscar alguna explicación, no encontraba la respuesta a lo que sentía , si conformidad o asco.
Reía, gritaba, lloraba, era solo yo, nadie estaba en la cabaña, como siempre, no sabia donde estaban, los ruidos de la cuidad se escuchaban a lo lejos, jamás vi a alguien, pasar cerca de mi.
La mente brillante, la que nos engaña y la que nos dice la verdad. Me tenía confundido y atrapado en una mentira. ¿Era un sueño? Un sueño remoto y moribundo. Que posiblemente, algún día me diría la verdad. Sin nadie que se preocupase por mi, ahí estaba, mirando la mesa, simplemente la jarra de vidrio con agua, y junto de ella una piña, dos pares de ciruelas pasas, y mi vaso verde favorito.
Paso la mañana, y se convirtió en tarde, solo miraba la sombra de mi rehilete, girando rápidamente, y tomando un vaso de agua, el viento que avisaba tormenta en la noche, ya era muy tarde para desayunar y merendar, miraba el mar desde mi ventana, que envidia me daba, el agua azul no tenia problemas, era tan feliz moviéndose siempre y haciendo sentir paz a quien la viera. Las aves volaban sin cesar, sobre el mar, y se reflejaban; los peces saltaban a lo lejos, mientras veía un pez saltar tome otro vaso de agua y comía piña, al parecer había perdido el sentido del gusto, por que no me sabia a nada, la vida me había quitado el gusto, bueno yo me quite ese placer exquisito .
El viento estaba totalmente loco, y salí corriendo de la cabaña a la orilla del mar, con mis ciruelas pasas y un espejo de mano, me senté en mi roca favorita y me mire, mis ojos eran como la roca marrón de la otra orilla que se veía a lo lejos, con un tono verde en la orilla, como las algas que estaban debajo, junto a mis pies; mi rostro no decía nada, todo demacrado; mi pecho, mi abdomen, no parecía normal, podía contar mis costillas; mis piernas eran mas delgadas cada instante, mis brazos parecían palillos, podía ver los huesos de mis dedos, las venas saltaban a la vista sin duda alguna. Mire mi rostro por ultima vez sobre el agua azul, y sonreí, mis encías estaban inflamadas, no era una sonrisa agradable, mi piel estaba toda rasposa, opaca y sin vida. Puse el espejo a mi derecha, comí las ciruelas pasas, el sol, el que nos alumbra el camino, el que nos guiaba al infierno del alma y al descanso del alumbramiento de la verdad, se escondía poco a poco, al menor instante vi el cielo oscuro, la luna llena daba la luz necesaria, se reflejaba en el mar, que ahora estaba negro; junto de ella una estrella, tan brillante como la mente, tan diminuta como mi satisfacción; y tan hermosa como la felicidad, al momento de ver la estrella, la única que estaba en ese momento, le pedí un deseo, “Estrella deseo, ser feliz”, no dejaba de mirar a la estrella, me di cuenta que cada vez iban saliendo mas y mas, todo el cielo estaba iluminado y al menor instante tenia una sensación dentro de mi, quería sonreír, la felicidad estaba por mis venas, queriendo salir, pero jamás la sentí en mi mente, me desmaye.
Por la mañana desperté, vi el cielo lleno de vida, el mar azul, moviéndose con gran velocidad; la arena y a mi rostro por el espejo y lo primero que vi fue sangre que salía por mi nariz, quede plasmado y no supe que hacer, no podía moverme no tenia fuerza, me acosté en la cama de arena, y no sentía nada, no podía ni pensar, no tenia energía, ni ganas de hacer absolutamente nada, mi corazón poco a poco dejaba de latir, me acosté y deje de respirar.
Aun me acuerdo de eso, como olvidarlo, lo puedo ver aun, puedo ver mi cuerpo cerca de la orilla del mar, mi cuerpo sin moverse, sin vida. Estaba muerto,
Y así fue cuando salió el sol, mire al cielo, mientras me perdía buscando cosas infinitas, acostado sobre mi cuerpo inmóvil sobre la cama de arena y mi espejo.
Ahora se, que deje pasar mi vida. Se fue muy lejos de aquí, y no regresara, jamás.


Edú Ortega Ibarra

Relato 1

espero que les guste...
Jared en el espejo

Cuando desperté, salió el sol, ahí estaba, mirando el cielo mientras me perdía buscando cosas infinitas, acostado sobre la cama de arena, jamás imagine una imagen tan perfecta, todo empezó ayer cuando desperté en mi hamaca verde, los pájaros no dejaban de cantar con jubilo y sin preocupación, mientras me veía al espejo miraba mis ojos, mi boca, mi nariz, mi cabello, mis orejas y todo mi cuerpo, no dejaba de verme, por mas que trataba de buscar alguna explicación, no encontraba la respuesta a lo que sentía al verme, si conformidad o asco.
Reía, gritaba, lloraba, era solo yo, nadie estaba en la cabaña, como siempre, no sabia donde estaban, los ruidos de la cuidad se escuchaban a lo lejos, jamás vi a alguien, pasar cerca de mi.
La mente brillante, la que nos engaña y la que nos dice la verdad. Me tenía confundido y atrapado en una mentira. ¿Era un sueño? Un sueño remoto y moribundo. Que posiblemente, algún día me diría la verdad. Sin nadie que se preocupase por mi, ahí estaba, mirando la mesa, simplemente la jarra de vidrio con agua, y junto de ella una piña, cuatro pares de ciruelas pasas, y mi vaso verde favorito.
Paso la mañana, y se convirtió en tarde, solo miraba la sombra de mi rehilete, girando rápidamente, y tomando un vaso de agua, el viento que avisaba tormenta en la noche, ya era muy tarde para desayunar y merendar, miraba el mar desde mi ventana, que envidia me daba, el agua azul no tenia problemas, era tan feliz moviéndose siempre y haciendo sentir paz a quien la viera. Las aves volaban sin cesar, sobre el mar, y se reflejaban, los peces saltaban a lo lejos, mientras veía un pez saltar tome otro vaso de agua y comía piña, al parecer había perdido el sentido del gusto, por que no me sabia a nada, la vida me había quitado el gusto, bueno yo me quite ese gusto.
El viento estaba totalmente loco, y Salí corriendo de la cabaña a la orilla del mar, con mis ciruelas pasas y un espejo de mano, me senté en mi roca favorita y me mire, mis ojos eran como la roca marrón de la otra orilla que se veía a lo lejos, con un tono verde en la orilla, como las algas que estaban debajo de mi roca favorita, mi rostro no decía nada, todo demacrado, mis pecho, mi abdomen, no parecía normal, podía contar mis costillas, mis piernas eran mas delgadas cada instante, mis brazos parecían palillos, podía ver los huesos de mis dedos, las venas saltaban a la vista sin duda alguna. Mire mi rostro por ultima vez sobre el agua azul, y sonreí, mis encías estaban inflamadas, no era una sonrisa agradable, mi piel estaba toda rasposa, opaca sin vida. Puse el espejo a mi derecha, comí las ciruelas pasas. Y me desmaye.
Por la mañana desperté, vi el cielo, el mar, la arena y a mi rostro por el espejo y lo primero que vi fue sangre que salía por mi nariz, me acosté en la cama de arena sin querer.
Aun me acuerdo de eso, como olvidarlo, lo puedo ver aun, puedo ver mi cuerpo cerca de la orilla del mar, mi cuerpo sin moverse como el mar azul, sin vida ¡no se movía!
Y así fue cuando salió el sol, mire al cielo, mientras me perdía buscando cosas infinitas, acostado sobre mi cuerpo inmóvil sobre la cama de arena y mi espejo .
Ahora se, que deje pasar mi vida. Se fue muy lejos de aquí, y no regresara, jamás.

Edú Ortega Ibarra

Frase

Leemos mal el mundo, y decimos luego que nos engaña

TAGORE, Rabindranath


Cifras Oficiales en México Por La Influenza (Mayo.2.2009)


Para checar las cifras mas recientes, da click en la imagen

Medidas de Seguridad Extremas Para La Influenza Humana

Mantenerse alejados de las personas que tengan infección respiratoria.
Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón.
No saludar de beso ni de mano.
No compartir alimentos, vasos o cubiertos.
Ventilar y permitir la entrada de sol en la casa, las oficinas y en todos los lugares cerrados.
Mantener limpias las cubiertas de cocina y baño, manijas y barandales, así como juguetes, teléfonos u objetos de uso común.
No fumar en lugares cerrados ni cerca de niños, ancianos o enfermos.
Comer frutas y verduras ricas en vitaminas A y C (zanahoria, papaya, guayaba, naranja, mandarina, lima, limón y piña).


En caso de corroborarse la enfermedad, para no contagiar a otros, se recomienda:
Visitar al médico para que establezca el diagnóstico y tratamiento, y en ningún caso automedicarse.
Quedarse posteriormente en casa y mantenerse en reposo, hasta que no haya síntomas.
Cubrirse nariz y boca al toser o estornudar.
Utilizar cubrebocas, tirar el pañuelo desechable en una bolsa de plástico y estornudar sobre el ángulo interno del codo.
Una vez transcurridas 24 horas sin ningún síntoma, se puede regresar a las labores habituales.

Cómo hacer un cubrebocas o tapabocas


Qué tela usar
Cabe señalar que en otros lugares se habla de que pude ser hecho con telas como tipo magitel, tela de material quirúrgico, tela filtro, pellón, entre otros.


Cuanto tiempo usar el cubrebocas
Algo que si es importante es que no son para siempre, de hecho lo recomendable es que solo los uses unas dos o tres horas si te mantienes muy expuesto (fuera de tu casa). Se podría reutilizar solamente si no se tiene otro a la mano y después de haber sido lavado, aunque hay que recordar que en muchos casos el material del que se hacen no es lavable.


De qué sirve usar el cubrebocas
Hay muchas versiones respecto a que si sirven o no los tapabocas, lo cierto es no están hecho para evitar que un virus pase, pero si ayudan mucho para evitar el paso de saliva cuando alguien cerca de estornude. Si bien se habla de que el virus se trasporta vía aérea, no imagines que tiene alas, sino que puede ser salpicado con el estornudo y en algunos casos con la ventilación de una persona a otra.


Además del uso del tapabocas es fundamental que te laves las manos cada vez que puedas, especialmente si sales de casa. En cuanto regreses ve directo a lavarte las manos y tirar el cubrebocas.


Materiales para hacer el Cubrebocas
- Tela para limpieza doméstica de rayón o poliester- Resorte o cinta delgada- Tijeras, aguja, hilo y una regla.